Es una de las dudas más habituales al pedir presupuesto de impermeabilización: ¿tela asfáltica o fibra de vidrio? Ninguno de los dos sistemas es “mejor” en términos absolutos; cada uno tiene un terreno donde rinde mejor, y en muchos proyectos la decisión correcta depende más de la forma y el uso de la superficie que de una preferencia general.
Cómo funciona cada sistema
La tela asfáltica soldada al soplete se instala por rollos de lámina bituminosa que se funden con calor y se sueldan entre sí y al soporte, formando una capa continua. Es un sistema muy extendido en la construcción mediterránea, con una vida útil larga cuando la instalación es correcta.
La fibra de vidrio y malla se aplica in situ: varias capas de resina reforzadas con malla de fibra de vidrio que se adaptan directamente a la forma de la superficie, sin necesidad de solapes entre piezas prefabricadas.
Cuándo conviene más cada uno
La fibra de vidrio rinde mejor en superficies con muchos elementos pasantes, formas irregulares o encuentros complicados —chimeneas, antenas, instalaciones de climatización—, porque al aplicarse in situ se adapta a cualquier geometría sin depender de cortar y rematar piezas de lámina alrededor de cada obstáculo.
La tela asfáltica suele ser más eficiente en cubiertas de mayor superficie y con formas regulares, donde el sistema de rollos permite cubrir grandes extensiones con menos puntos de solape y, por tanto, menos puntos potenciales de filtración futura.
Otros factores a tener en cuenta
El uso de la superficie. Si va a ser una terraza transitable de uso habitual, ambos sistemas admiten un acabado apto para el paso, pero conviene indicarlo desde el principio para elegir el acabado correcto.
El estado del soporte. Si la superficie ya tiene una impermeabilización antigua, a veces es posible aplicar el nuevo sistema sobre ella si está bien adherida; en otros casos hay que retirarla primero, y eso puede inclinar la balanza hacia un sistema u otro según cómo quede el soporte tras la retirada.
El ambiente costero de Benidorm. Ambos sistemas necesitan protección frente a la radiación solar y la salinidad del ambiente marino: en la fibra de vidrio, mediante la capa final de protección UV; en la tela asfáltica, mediante el acabado autoprotegido con gránulo mineral, habitual en los productos pensados para exteriores.
Nuestra recomendación
No aplicamos siempre el mismo sistema por costumbre: evaluamos la superficie, su geometría, su uso y su estado antes de recomendar fibra de vidrio o tela asfáltica soldada. Si tienes dudas sobre cuál es el sistema adecuado para tu terraza, ático o cubierta en Benidorm, pide una visita sin compromiso y te explicamos qué opción encaja mejor con tu caso concreto.
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